
La preparación física sigue con su avance imparable en cuanto a la importancia que le es dada. En fútbol este avance provoca que en algunas ocasiones se le de la misma importancia o incluso más que la propia técnica y táctica.
El trabajo condicional debe implicar distintos componentes que permitan al futbolista no solo desarrollarse físicamente sino saber como poder dirigir todo ese trabajo luego al campo donde deberá sumarlo al resto de conceptos que componen el juego del futbol
OBJETIVOS
Todo buen deportista debe macarse una serie de objetivos reales antes de comenzar la temporada competitiva.
El futbolista que tiene objetivos claros consigue llevar sus fortalezas más allá y mejorar sus debilidades físicas.
Los objetivos son una fuente inagotable de autoestima y de fortalecimiento de las sensaciones durante la competición
ESFUERZO
El futbolista debe reflejar su compromiso con el rendimiento y la superación personal. El esfuerzo es el motor que impulsa la mejora técnica, táctica y condicional.
El esfuerzo constante ayuda a superar obstáculos y hace que el futbolista destaque en un deporte altamente competitivo como es el fútbol.
Sin esfuerzo, el talento por sí solo no es suficiente para triunfar
MENTALIDAD
La mentalidad impulsa la disciplina y la constancia necesarias para superar entrenamientos intensos.
Una mentalidad fuerte ayuda al futbolista a mantenerse motivado, resiste mejor la fatiga y supera límites personales.

RECOMPENSA
Si el trabajo condicional se realiza en base a los 3 pilares mencionados anteriormente, se verán mejoras sustanciales en aspectos como la fuerza, la velocidad o la resistencia lo que provocará un impacto positivo en el juego. Además, se reducen los riesgos de lesión, prolongando la carrera deportiva del futbolista.
Un óptimo estado físico aumenta la confianza, la competitividad y el valor general del futbolista
